Cuenta la leyenda que hace mucho tiempo en la tierra maya, una gran tormenta amenazó la selva entera. Los pájaros, preocupados, se ayudaron entre sí para la construcción de refugios que enfrentaran el diluvio. Todos, menos el engreído pájaro Toh, que cegado por su arrogancia prefirió dormir tranquilo mientras sus compañeros trabajaban. Como respuesta a su vanidad las fuerzas de la naturaleza lo castigaron intercambiándole la larga cola de plumas brillosas por dos medio pelonas.


Desde entonces, es un ave solitaria que se esconde en las grietas húmedas de las cavernas. El “pájaro reloj” guía con su plumaje encendido hacia los cenotes más escondidos de la península pues es precisamente en la roca caliza donde anida y se recluye de las demás aves.


Una de las casas favoritas del “Toh” es el cenote Yokdzonot ubicado a 15 kilómetros al oeste de Chichen Itzá. Además de refrescarte en las aguas verdes, recorrer el pueblo en bicicleta, acampar y probar la deliciosa comida típica que ofrecen en la cooperativa, podrás observar decenas de estos hermosos pájaros alrededor de la boca arboleada del cenote.


¡Descubre este lugar de la selva baja espinosa de Yucatán!